
MALESTAR EMOCIONAL EN ADULTOS · GRÀCIA, BARCELONA
Psicólogo para malestar emocional en Gràcia, Barcelona
A veces sabemos que no estamos bien, aunque resulte difícil explicar exactamente qué nos ocurre. Puede aparecer tristeza, irritabilidad, miedo, culpa, sensación de vacío, bloqueo o un malestar difícil de identificar que empieza a afectar a nuestra manera de vivir.
No necesitas tener un diagnóstico ni saber poner nombre a lo que te pasa para pedir ayuda. En consulta podemos empezar precisamente por ahí: comprender qué estás sintiendo, qué puede estar ocurriendo y qué necesitas para afrontarlo de otra manera.
Atención presencial en Gràcia (Barcelona) y online.
Cuando sabes que no estás bien, pero no sabes exactamente por qué
No todo el malestar psicológico encaja inicialmente en un problema claramente definido.
Hay momentos en los que una persona puede decir «no sé qué me pasa», «últimamente no soy yo», «todo me afecta demasiado» o simplemente «no estoy bien».
A veces existe una situación concreta que ayuda a entenderlo: dificultades en una relación, presión laboral, cambios importantes, pérdidas o conflictos que se han ido acumulando.
Otras veces no resulta tan evidente.
El malestar puede haberse desarrollado progresivamente hasta convertirse en una sensación de cansancio emocional, irritabilidad, tristeza, desconexión o dificultad para disfrutar y sentirse presente.
No tener una explicación clara no hace que lo que sientes sea menos importante. Comprender qué está ocurriendo puede ser precisamente uno de los primeros objetivos de la terapia.
Las emociones no son el problema
Las emociones forman parte de nuestra manera de responder a lo que vivimos. El miedo puede alertarnos ante una amenaza; la tristeza aparece con frecuencia ante una pérdida; la culpa puede señalar que sentimos que hemos actuado contra nuestros valores; y la ira puede aparecer cuando percibimos una injusticia, una amenaza o la vulneración de un límite.
Por eso, el objetivo no consiste en dividirlas entre emociones «buenas» y «malas» ni en intentar eliminar las desagradables.
La dificultad puede aparecer cuando una emoción es demasiado intensa o persistente para la situación, cuando resulta difícil comprenderla o regularla, o cuando las estrategias que utilizamos para intentar librarnos de ella terminan generando nuevos problemas.
También puede ocurrir lo contrario: haber aprendido a desconectar de lo que sentimos hasta el punto de que resulte difícil identificar nuestras propias necesidades.
En terapia nos interesa tanto qué estás sintiendo como la relación que has aprendido a mantener con aquello que sientes.
Cómo puede manifestarse
Las dificultades emocionales pueden adoptar formas diferentes.
Algunas personas sienten las emociones con mucha intensidad y reaccionan impulsivamente cuando están alteradas.
Otras intentan controlarlas constantemente, las ocultan o evitan situaciones que podrían hacerlas aparecer.
También hay personas a las que les cuesta identificar qué están sintiendo. Perciben tensión, cansancio, irritabilidad o malestar físico, pero les resulta difícil comprender qué ocurre internamente.
Y otras pueden funcionar aparentemente con normalidad mientras sienten por dentro una creciente desconexión de sí mismas.
Algunas señales frecuentes
Puedes reconocer algunas de estas experiencias:
Sentirte emocionalmente desbordado
No saber exactamente qué te ocurre
Dificultad para identificar o expresar lo que sientes
Irritabilidad o cambios emocionales difíciles de comprender
Reaccionar impulsivamente y arrepentirte después
Intentar evitar, bloquear o controlar constantemente determinadas emociones
Sentirte desconectado de lo que necesitas
Malestar persistente sin una causa claramente identificable
Dificultad para recuperar la calma después de alterarte
Sensación de agotamiento emocional
Estas experiencias pueden aparecer por muchas razones diferentes. Reconocerte en ellas no implica necesariamente la existencia de un trastorno psicológico. Para comprender su significado necesitamos conocer tu situación particular.
Regular una emoción no significa controlarla
Esta distinción me parece importante.
Regular una emoción no significa conseguir que desaparezca, pensar positivamente o permanecer tranquilo independientemente de lo que ocurra.
La regulación emocional implica poder reconocer qué estamos sintiendo, comprenderlo, tolerar cierto grado de malestar y elegir cómo responder, en lugar de actuar automáticamente bajo el efecto de la emoción o dedicar toda nuestra energía a intentar eliminarla.
En algunos momentos necesitaremos calmarnos. En otros, expresar lo que sentimos, poner un límite, afrontar una situación, aceptar algo que no podemos cambiar o simplemente permitirnos sentir una emoción desagradable durante un tiempo.
Por eso no existe una única estrategia de «gestión emocional» adecuada para todas las emociones y situaciones.
¿Cuándo puede ser conveniente consultar?
No necesitas esperar a encontrarte en una situación extrema.
Puede ser conveniente pedir ayuda cuando el malestar se mantiene en el tiempo, cuando las emociones empiezan a interferir en tus relaciones, trabajo, descanso o decisiones, o cuando las estrategias que utilizabas para afrontarlas ya no resultan suficientes.
También puede tener sentido consultar simplemente porque no entiendes bien qué te está ocurriendo y necesitas un espacio profesional para poder ordenarlo.
No es necesario llegar a consulta sabiendo cuál es el problema. Parte de mi trabajo consiste precisamente en ayudarte a comprenderlo.
Cómo trabajo el malestar y la regulación emocional
Las primeras sesiones están orientadas a comprender qué está ocurriendo.
Exploraremos qué emociones aparecen, en qué situaciones, qué pensamientos y sensaciones las acompañan, cómo respondes ante ellas y qué consecuencias tienen esas respuestas.
También tendremos en cuenta tu historia, tus circunstancias actuales, tus relaciones y otros factores relevantes para comprender el problema en su contexto.
A partir de esa evaluación, el trabajo puede incluir:
Aprender a identificar y diferenciar emociones, pensamientos y sensaciones corporales.
Comprender qué función pueden estar teniendo determinadas respuestas emocionales.
Identificar patrones que contribuyen a mantener el malestar.
Desarrollar estrategias de regulación emocional adaptadas a diferentes situaciones.
Aumentar progresivamente la capacidad para tolerar emociones difíciles sin evitarlas ni reaccionar impulsivamente.
Aprender formas más eficaces de expresar necesidades y emociones en las relaciones.
Recuperar actividades, vínculos y áreas de la vida que hayan quedado limitadas por el malestar.
Desarrollar una relación más flexible con la propia experiencia emocional.
No utilizaremos todas estas estrategias porque sí. La intervención se seleccionará en función de la evaluación, tus necesidades y los objetivos que acordemos.
Trabajo desde un enfoque integrador basado en la evidencia, incorporando aquellos procedimientos psicológicos que resulten adecuados para cada caso.

El objetivo no es sentirte bien todo el tiempo
Una vida psicológicamente saludable también contiene tristeza, miedo, frustración, culpa, incertidumbre y enfado.
Por eso, el objetivo de la psicoterapia no consiste en alcanzar un estado permanente de calma o bienestar.
Buscamos algo diferente: que puedas comprender mejor lo que te ocurre, disponer de más recursos para afrontar las dificultades y responder con mayor flexibilidad a lo que sientes, sin que las emociones tengan que desaparecer para poder continuar con tu vida.
En ocasiones necesitaremos cambiar una situación. En otras, cambiar nuestra manera de afrontarla. Y habrá experiencias que tendremos que aprender a atravesar porque forman parte inevitable de vivir.
¿Qué puedes esperar de mi forma de trabajar?
Psicólogo General Sanitario · COPC 21.200
Evaluación individualizada
Intervención psicológica basada en la evidencia
Enfoque integrador
Atención presencial y online
Confidencialidad y secreto profesional
No puedo garantizar un resultado determinado ni establecer previamente cuánto durará el proceso. Sí puedo comprometerme a dedicar tiempo a comprender qué te ocurre antes de intervenir, acordar contigo los objetivos y revisar periódicamente cómo está evolucionando el trabajo.
Preguntas frecuentes
¿Necesito saber qué me pasa antes de acudir a terapia?
No. Es frecuente acudir a consulta sabiendo que existe malestar pero sin poder identificar claramente su origen. Las primeras sesiones sirven precisamente para evaluar la situación y construir conjuntamente una comprensión de lo que está ocurriendo.
¿Gestionar las emociones significa controlarlas?
No. Intentar controlar constantemente lo que sentimos puede incluso convertirse en parte del problema. El objetivo es desarrollar formas más flexibles de reconocer, comprender y responder a las emociones.
¿Hay emociones buenas y malas?
Es más útil hablar de emociones agradables y desagradables que de emociones buenas o malas. Todas forman parte de la experiencia humana y pueden cumplir funciones importantes. Lo relevante es comprender cuándo aparecen, cómo respondemos ante ellas y qué consecuencias tiene esa respuesta.
¿Y si me cuesta saber qué estoy sintiendo?
También podemos trabajar sobre ello. Aprender a reconocer sensaciones, identificar emociones, relacionarlas con situaciones y comprender las propias necesidades puede formar parte del proceso terapéutico.
¿Y si siento las emociones con demasiada intensidad?
La intensidad emocional puede tener causas y funciones diferentes. Primero necesitaremos comprender cuándo ocurre y qué factores intervienen. A partir de ahí podremos trabajar estrategias específicas para responder a esos momentos.
¿Cuánto dura el proceso?
No existe un número determinado de sesiones. Dependerá de la naturaleza del malestar, los objetivos que establezcamos y la evolución del proceso.
¿Puedo realizar las sesiones online?
En muchos casos sí. Valoraremos la modalidad más adecuada en función de tus necesidades y circunstancias.
Otros motivos relacionados
¿Te cuesta entender qué te está pasando?
No necesitas tener una explicación clara antes de pedir ayuda.
Si existe un malestar que se mantiene en el tiempo o sientes que algo no está funcionando como antes, podemos empezar con una consulta informativa gratuita de 20 minutos.
Podrás contarme brevemente qué te ocurre, resolver tus dudas y valorar si puedo ofrecerte la atención que necesitas antes de iniciar la psicoterapia.
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Gratuita · 20 minutos · por teléfono o videollamada

